
El plan de Olavarría para recuperar el paisaje pampeano desde el Vivero Celina
18/06/2026A través de la ampliación del Vivero Celina y el Proyecto Nativas, el Municipio apuesta a la restauración ecológica del pastizal originario, combinando la producción a gran escala con talleres educativos en las escuelas de todo el partido.

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​La ampliación del Vivero Celina activa un circuito que entrelaza la producción de especies nativas, la divulgación científica y la participación comunitaria. Por qué el regreso de la flora rioplatense es clave para mitigar el impacto ambiental en el tejido urbano.
​El concepto de restauración ecológica suele sonar lejano, pero en Olavarría comenzó a corporizarse en la tierra húmeda del Bioparque Municipal “La Máxima”. A partir de la ampliación y puesta en valor del Vivero Celina, el Municipio puso en marcha el denominado “Proyecto Nativas”, una iniciativa que busca desandar décadas de introducción de especies exóticas para recuperar el patrimonio natural originario de la región.
​El espacio funciona hoy bajo un esquema de articulación institucional que involucra a la Secretaría de Desarrollo Económico y Productivo —a través del Vivero Municipal— y a las direcciones del Bioparque y el Polo Educativo y Recreativo. Juntas, estas áreas buscan transformar el predio en algo más que un centro de cultivo: el objetivo es consolidar un polo de soberanía ambiental y pedagogía urbana.
La multiplicación de ejemplares viables dentro del Vivero Celina está planificada para abastecer de forma sostenible la forestación de los espacios públicos del Partido, garantizando además un remanente para la entrega directa a los vecinos que busquen transformar sus jardines particulares en refugios de biodiversidad.
Lejos del academicismo tradicional, "La Máxima" se posiciona como un aula abierta. A través de talleres, charlas y guías didácticas, se busca que la ciudadanía comprenda los servicios ecosistémicos que prestan estas plantas, como la regulación de la temperatura urbana y la absorción del agua de lluvia.
La propuesta rompe los límites del Bioparque mediante jornadas de plantación colectiva en plazas, escuelas y entidades intermedias, ofreciendo además el asesoramiento técnico indispensable para que los proyectos comunitarios perduren en el tiempo.





