
El adiós a un pionero: falleció Hugo Máximo Cura, el primer graduado universitario de Olavarría
17/06/2026Tenía el título de Químico Universitario y se recibió en diciembre de 1972 en el antiguo Instituto Universitario, la semilla de la actual FIO. El recuerdo de un profesional y docente ejemplar que formó parte de la generación que construyó la educación pública desde los cimientos en nuestra ciudad.

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​La comunidad académica de Olavarría y la región despiden con profundo respeto a Hugo Máximo Cura, un nombre que quedó grabado con letras de molde en la historia local al convertirse, el 21 de diciembre de 1972, en el primer graduado universitario de nuestra ciudad.
​Cura obtuvo el título de Químico Universitario en el entonces Instituto Universitario de Olavarría, la semilla fundacional de lo que hoy conocemos como la Facultad de Ingeniería (FIO) de la UNICEN.
Como miembro de aquella generación pionera de la década del 70, Hugo Cura no solo asistió a clases, sino que ayudó a levantar las bases de la educación superior en Olavarría en una época donde el acceso a los estudios universitarios parecía una realidad lejana para el interior bonaerense.
​En más de una oportunidad, al repasar aquellos años de juventud y esfuerzo, recordaba el desafío que significaba empezar desde cero: “No había nada, había que hacer todo: biblioteca, laboratorios, tableros de dibujo”, rememoraba sobre los inicios de la institución.
Aquel primer paso de Cura abrió un camino impensado por el que, décadas más tarde, transitarían miles de estudiantes locales y de toda la zona. Tras graduarse, continuó su camino como ingeniero y docente, manteniendo a lo largo de toda su extensa trayectoria un vínculo inquebrantable y un compromiso absoluto con la institución que lo vio formarse.
​Desde la Facultad de Ingeniería de la UNICEN emitieron un cálido mensaje para recordar su legado y despedir a quien abrió la puerta grande de la educación pública en Olavarría, asegurando que su nombre ocupará un lugar permanente en la memoria de la FIO.
​Su partida física deja el recuerdo de una vida dedicada a la profesión y la docencia, pero sobre todo, el testimonio vivo de que con convicción y esfuerzo comunitario se pueden transformar las realidades de toda una ciudad.





