
El concejal radical Francisco González advierte sobre la "desesperante" situación educativa en la Provincia de Buenos Aires, señalando que la violencia y la persecución a docentes son moneda corriente. Acusa a las autoridades de ocupar cargos por afinidad política y de silenciar falencias en lugar de buscar soluciones, poniendo en riesgo la calidad educativa y la libertad de los trabajadores.







