
Mujeres en la ciencia: avances, brechas y disputas por la igualdad
11/02/2026
En su resolución del 22 de diciembre de 2015, la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas aprobó la resolución que proclama cada 11 de febrero como el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia.
La iniciativa promueve el acceso de las mujeres y las niñas a la educación, la capacitación y la investigación en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas.
En ese marco, desde la Facultad de Ciencias Sociales dialogamos con investigadoras y becarias de nuestra casa de estudios de diversas disciplinas, con el objetivo de conocer sus trayectorias, experiencias y reflexiones en torno a su participación en el ámbito científico.
Mujeres de ciencia
La Prof. Gimena Fernández, investigadora del NACT IFIPRAC_Ed, trabaja diariamente con los procesos de innovación en la enseñanza de las Ciencias Sociales en el nivel secundario, especialmente en el contexto pospandemia. Desde su perspectiva, le interesa analizar cómo los y las docentes resignifican sus prácticas en escenarios atravesados por profundas transformaciones.
Por su parte, la Lic. Rocío Bassi, becaria doctoral CONICET en el NURES y docente de la Facultad de Ciencias Sociales, investiga la incorporación de las mujeres en la minería local en Olavarría, “lo que trae aparejado un proceso de reconfiguración ante el histórico carácter masculinizado de la actividad. En particular, me pregunto cuáles son los condicionamientos, barreras o desafíos a los que se enfrentan los y las trabajadores ante este proceso”.
En tanto, la Dra. Vanesa Giacomaso es investigadora adjunta CONICET en el Programa PATRIMONIA del Instituto INCUAPA (UE CONICET/UNICEN) y docente de FACSO, y sus investigaciones se vinculan con el patrimonio cultural, desde una perspectiva comunicacional y con un enfoque de participación ciudadana, “que busca promover una gestión sustentable e inclusiva de dicho patrimonio”, indicó.
Mientras tanto, la Dra. Erika Borges Vaz, becaria posdoctoral del CONICET con lugar de trabajo en el Instituto INCUAPA y docente de Sociales, señaló que su investigación es “entender los modos de producción y de uso de la alfarería prehispánica recuperada en contextos de sociedades cazadoras recolectoras, principalmente de las que habitaron en el área de transición pampeano-patagónica oriental durante los últimos 2000 años antes del presente”.
Roles y jerarquías
Las investigadoras coincidieron en el papel protagónico que cumplen las mujeres en la ciencia. En ese sentido, la Prof. Fernández remarcó: “Las mujeres cumplen un rol fundamental en la producción de conocimiento en Argentina, con una fuerte presencia en áreas como la educación y las ciencias sociales” y agregó que “participamos activamente en proyectos de investigación, en la formación de recursos humanos y en tareas de extensión, sosteniendo gran parte del trabajo cotidiano del sistema científico, muchas veces de manera silenciosa”.
Por su parte, la Lic. Rocío Bassi señaló que “más que los roles, importa el tipo de conocimiento que se produce. Julieta Fierro advierte que la ciencia se ha construido desde parámetros masculinos, lo que refuerza la necesidad de la participación de las mujeres. Aunque en Argentina son mayoría en la carrera científica, su presencia en cargos jerárquicos y en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática) sigue siendo limitada”.
En tanto la Dra. Giacomasso consideró que “es fundamental el reconocimiento de la mujer en la ciencia, así como de todas las identidades de género, es necesario fomentar la vocación científica en niñas y adolescentes desde la propia experiencia”.
Finalmente, la Dra. Erika Borges Vaz indicó que “la mujer hoy cumple un rol central en la investigación y en la formación de recursos humanos, que se ve reflejado en números que equiparan o incluso superan a la presencia masculina en el ámbito académico y científico, como por ejemplo en la participación y dirección de proyectos de investigación. No obstante, esta alta participación no siempre se traduce en una presencia igualitaria en los espacios de mayor jerarquía”.
Brechas de género
Consultada sobre qué brechas de género aún pesan en la carrera científica y qué cambios se han producido, la Lic. Bassi mencionó que “los prejuicios y estereotipos continúan influyendo en las formaciones y expectativas de las mujeres, produciendo la denominada segregación horizontal”.
Además, reflexionó que pese a que las mujeres se encuentran sobrecalificadas suelen chocar con los “techos de cristal”, es decir, aquello que no permiten su ascenso o el acceso a puestos de mayor jerarquía, ampliándose así, la brecha salarial.
La Dra. Borges Vaz detalló que “si bien con el paso del tiempo se ha avanzado significativamente y hemos comenzado a ocupar espacios en la carrera científica por mérito y esfuerzo propio, persisten aún condiciones estructurales que impactan en las trayectorias profesionales de las mujeres, como el acceso diferencial a cargos jerárquicos y a los ámbitos de toma de decisiones, reflejando dinámicas que se reproducen en otros ámbitos de la sociedad”.
A la par, la investigadora remarcó que “es un avance la creciente visibilización y discusión de esta situación de inequidad de género que atraviesa transversalmente al ámbito académico-científico, lo que abre la posibilidad de construir condiciones más equitativas para las generaciones futuras”.
En tanto, la Prof. Fernández describió que “a lo largo de mi recorrido, una de las principales brechas sigue siendo la dificultad para sostener trayectorias continuas en contextos de múltiples demandas laborales, familiares, de cuidado y de expectativas asociadas a los roles de género, como aquellas vinculadas a la maternidad”.
Y consideró que esta situación “impacta directamente en los tiempos de producción, publicación y acceso a becas o cargos, y muchas veces exige realizar un esfuerzo adicional para sostener los proyectos de investigación”.
Además, resaltó un aspecto positivo respecto a una mayor visibilización de estas problemáticas y la apertura de espacios de diálogo institucional orientados al acompañamiento de las trayectorias de investigación. “Todavía persisten desafíos para que estos avances se traduzcan plenamente en un reconocimiento efectivo del trabajo cotidiano de las investigadoras, en mejores condiciones de desarrollo profesional y en mayores oportunidades de crecimiento” resaltó la Prof. Gimena Fernández.
Por último, la Dra. Giacomasso destacó que “la brecha existe en la cuestión disciplinar, ya que hay áreas temáticas en las que prima la participación de varones como producto de los estereotipos de género respecto de las destrezas asociadas con unos y no con otras”.
“Resulta fundamental poder educar a niñas y adolescentes en la posibilidad de formarse e involucrarse en las áreas que les interesen. A esto se suma la falta de legitimación del conocimiento y los saberes producidos en el marco de las ciencias sociales, muchas veces integradas por mujeres, que, en general, se subestiman en el sentido común y desestiman como relevantes para ser aplicadas en la resolución de problemas sociales y contemporáneos” indicó la investigadora de FACSO.




