
La lucha contra el cáncer también se construye desde la comunidad
10/06/2026Desde hace seis décadas, Lalcec trabaja en Olavarría con campañas de concientización, prevención y consultorios médicos. Tejiendo hilos con la comunidad, y con financiamiento propio, marcaron su objetivo: ser un espacio de encuentro y acompañamiento.

María Angélica Martínez, María Luz Pereyra, Ivonne Olivetto, Mónica Martel y Viviana Colasurdo
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La Liga Nacional de la Lucha Contra el Cáncer -conocida como Lalcec- tiene su sede central en Buenos Aires y tiene más de 100 años de antigüedad. Pero en Olavarría se siente como algo cercano. El recibimiento es de gran calidez.
Porque no es solo un lugar para la prevención. Son como una gran familia: es un espacio de encuentro y acompañamiento. Desde la prevención hasta la promoción, esas son sus fortalezas.
Hoy en día, la organización cuenta con 21 miembros. Ivonne Olivetto, Viviana Colasurdo, María Angélica Martínez, María Luz Pereyra y Mónica Martel, son algunas de las integrantes de LALCEC. Una vez por mes, los voluntarios de LALCEC organizan la atención en los consultorios médicos de Dermatología, Ginecología, Medicina General, Nutrición y Neumonología, donde mensualmente, más de 10 personas acceden a cada una de estas especialidades. Los médicos se acercan y trabajan ad honorem.
“La intención siempre es asistir a las personas que no tienen obra social o sin cobertura médica o por ejemplo, pacientes de PAMI” manifestó Ivonne Olivetto, presidenta de LALCEC. En un contexto donde la plata no alcanza y la inflación crece, la salud también se ve afectada. “La gente por ahí no se hacen los chequeos mensuales o anuales sabes que por ahí te implica un gasto extra porque tenés que pagar estudios complementarios y acuden ya cuando tienen un dolor, un síntoma, una situación” comentó, Olivetto.
En este sentido, su trabajo es allanar el camino. “Cuando hay alguien que tiene una situación complicada, tratamos de que los tiempos se acorten para buscar la solución lo más rápido posible y derivar”, agregó.
El desafío está ahí. Es buscar cómo sostenerse. En articular con la comunidad para que estos espacios sigan en funcionamiento de la mejor manera posible. “No tenemos subvención de nada, ni nacional, ni provincial, ni municipal” aclaró la presidenta de LALCEC. Mónica Martel, la vicepresidenta de la entidad, puso en valor a la comunidad: “la comunidad nos llama, nos invita a participar en diferentes eventos.Tratamos de concurrir a todos los lugares para generar recursos”.
En estas asociaciones lo primordial es la organización interna, los voluntarios trabajan día a día para que todo funcione correctamente. Es paso a paso y tienen el compañerismo como eje.
“Una de las cosas que me llamó la atención cuando empecé fue el grado de organización y de manejo. Se notan los años de trabajo y la buena predisposición de todas” rescató, Viviana, integrante desde hace dos meses.

Sede de LALCEC ubicada en Mitre 2659
El objetivo es claro: año a año brindar la posibilidad de mejorar la calidad de vida de la comunidad. “Somos una pata también importante para la salud pública” resaltó Olivetto. La presidenta de LALCEC remarcó que “el balance es siempre muy positivo”.
Tejieron una red muy importante con el Hospital Municipal, el Hospital de Oncología y con Atención Primaria de la Salud tratando de estar lo más rápido posible en la detección del cáncer. La importancia recae en que “en un 98% de los casos tienen muy buen pronóstico debido a la tecnología, a la ciencia y a los profesionales dedicados” recalcó, Olivetto.
En paralelo, se firmó un convenio con la Facultad de Ingeniería en el marco de las horas sociales humanísticas de las carreras de grado. De esta manera, se podrán realizar mejoras edilicias, además de proyectos relacionados con el manejo virtual e informático de los programas de la sede, resaltando así la relación con la comunidad.
Una de las herramientas primordiales son las campañas de prevención y detección: campaña de detección de cáncer de mamas, de piel, de pulmón, de colon. “Durante una semana viene cada día un médico diferente y lo que hacemos es dar turnos para cada uno de ellos” explicó Viviana Colasurdo.
La concurrencia a estos espacios es masiva, donde cada médico atiende más de 12 pacientes por día. Estas campañas son libres y gratuitas para todos.
A día de hoy, recalcan que existe cierta inasistencia a los controles médicos, pero resaltan que a las campañas se acerca un buen número de personas: “viene mucha gente con obra social” manifestó Olivetto.
Además de la ayuda profesional, las campañas son financiadas por la asociación, otorgando los materiales de trabajo que hacen posible estas instancias. Muchas veces en estas campañas es cuando se detectan mayoritariamente los casos positivos.
El trabajo de LALCEC es a pulmón y sus miembros sostienen que la gente ha tomado conciencia y dimensión sobre la importancia de prevenir el cáncer. Ivonne Olivetto manifestó con contundencia que “todavía sigue siendo una palabra paralizante, dura y temerosa”. Pero afirma que “con todas estas herramientas que tenemos se ha podido revertir situaciones muy difíciles y esos testimonios son los que muchas veces fortalecen el trabajo”.
María Angélica Martínez dedicó casi toda una vida al sector oncológico y destacó que “no todos están preparados para superarla, las personas mayores son las que más miedo le tienen a esa palabra. Es muy difícil que alguien te diga sí, tengo cáncer”. Además, comentó que la enfermedad aparece a edades cada vez más tempranas: “antes no era común, pero tratados a tiempo hay muchas chances de revertir la situación”. Rescató que esto se da gracias a las campañas de prevención y que en algunos casos “vos mismo podés identificarlo y acudir al médico”.
LALCEC funciona como un nexo entre el paciente y el médico. Este espacio y su accionar, sostenido a fuerza propia y con compromiso, invita a reflexionar de qué manera pensamos la salud y con qué herramientas prevenimos y nos educamos sobre el cáncer.
*Por Lucas Oliván / Agencia Comunica





