El dirigente libertario ya había renunciado como Jefe de Asesores del presidente Javier Milei en julio de 2025.
Nasa (Nucleoeléctrica Argentina) es una empresa pública que maneja las centrales nucleares Atucha I y II -en la provincia de Buenos Aires-, y Embalse -en Córdoba-, y a la que Reidel había llegado con el fin de avanzar en su privatización.
Reidel había sido denunciado por diversos hechos de corrupción que involucran sobreprecios en productos y servicios del organismo y señalado por saldar deudas personales con activos de dudosa procedencia.
Según pudo reconstruir NA, la primera denuncia involucró irregularidades en procesos de contratación, puntualmente en una licitación del servicio de limpieza de las centrales nucleares de Atucha que habría implicado un sobreprecio estimado en más del 140% respecto del contrato vigente y de los valores históricos del servicio.
El valor por la contratación de un nuevo servicio, perteneciente a la empresa Limpiolux, no era acorde a la cantidad de metros cuadrados destinados a las tareas de limpieza y mantenimiento.
Ese hecho llamó la atención y el gerente de planta de Atucha I-II, Juan Pablo Nolasco Sáenz, elevó una presentación ante el Comité de Integridad en la que advirtió sobreprecios e intentos de reformular informes técnicos ya emitidos y pedidos para “justificar” económicamente ofertas más caras.
Luego de conocerse la denuncia, el directorio de Nucleoeléctrica resolvió frenar la licitación y apartar de sus funciones al gerente general Marcelo Famá y al gerente de Coordinación Administrativa Hernán Pantuso, ambos designados por Reidel..
Días después, Reidel recibió una nueva denuncia por parte de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), gremio que lo acusa de haber adquirido un software para las centrales por siete millones de dólares, un sobreprecio de más del 1000%.
El programa señalado es un sistema de gestión administrativo denominado SAP S/4HANA que, según lo investigado por el mismo sindicato, valdría 600.000 dólares. Debido a ello, se solicitó la cancelación de la compra, al igual que se hizo con el servicio de limpieza.
Reidel volvió a quedar bajo sospecha la semana pasada por presunta corrupción debido a que saldó deudas personales por 825 millones de pesos en apenas 18 días. Aunque rechazó las acusaciones y aseguró que el dinero lo obtuvo de operaciones “transparentes” que “constan en su declaración jurada”, por el momento no pudo comprobarse.
Fuente Agencia DIB






