
Malvinas y Thatcher: el Gobierno separa la soberanía del modelo económico

La postura del presidente Javier Milei respecto a la figura de Margaret Thatcher continúa generando debate en el escenario político nacional.
Desde el Ejecutivo nacional han buscado trazar una clara distinción conceptual: por un lado, la admiración por el programa económico de la ex primera ministra británica —centrado en las reformas de libre mercado, la privatización de empresas públicas y la reducción del gasto estatal durante la década de 1980—, y por el otro, el imprescriptible reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas.
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Según el presidente, el reconocimiento a Thatcher se circunscribe estrictamente al terreno de las ideas económicas y la gestión de la administración pública, sin que ello signifique relativizar el conflicto bélico de 1982 ni relegar el mandato constitucional de ratificar la soberanía sobre el archipiélago atlántico.
​Desde la diplomacia nacional se reitera que la búsqueda de la restitución de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur se mantiene como una prioridad de Estado que debe encauzarse por la vía diplomática y el derecho internacional, diferenciando la geopolítica de los modelos de transformación económica.






