León Gieco y una noche con canciones, historias y compromiso social
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Con un teatro colmado, se presentó el mítico cantante León Gieco en el escenario del Teatro Municipal de Olavarría, dondee repasó gran parte de su extenso repertorio.
​El concierto inició aproximadamente a las 21:00 hs con un video donde sonó el emblemático tema Solo le pido a Dios, acompañado por imágenes de guerras en Medio Oriente, principales mandatarios de diferentes países e históricas figuras globales.
​Luego, en escena y sosteniendo su guitarra y tradicional armónica, apareció el tan esperado artista. En la primera parte repasó momentos de su carrera e inició el tramo musical con las canciones Días peligrosos y El orgullo.
Posteriormente interpretó clásicos de su obra como El país de la libertad. Mientras cantaba en formato solista, en la pantalla de fondo se proyectaban imágenes de numerosos artistas que compartieron escenario con él a lo largo de los años, así como también de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y otros personajes relevantes de la historia reciente.
​Se desplegó así un espectáculo que por momentos se volvió autorreferencial, poblado por registros audiovisuales de la gran cantidad de músicos que cruzaron su trayectoria artística.
​Entre otras composiciones interpretó La cultura es la sonrisa, El fantasma de Canterville y La memoria, además de presentar varios temas de su producción más reciente. Durante las pausas, el músico compartió con el público detalles de sus trabajos discográficos, anécdotas de sus grabaciones con Gustavo Santaolalla y recuerdos de sus inicios junto a Jorge Cafrune, entre otras vivencias.
​Posteriormente, León invitó al escenario a sus hijos Joana Gieco y Alejo León, quienes durante media hora interpretaron sus propias composiciones.
​En el bloque siguiente, el artista compartió junto a sus hijos un variado conjunto de canciones, entre las que se escucharon Canción para Francisca, Mundo Alas y Esos ojos negros. También interpretó un carnavalito y obras poco frecuentes de su catálogo que fue rescatando durante sus viajes por el interior del país en el marco del histórico proyecto De Ushuaia a La Quiaca.
​A lo largo del encuentro, el músico dedicó diversos pasajes a detallar las labores solidarias que impulsa junto a personas con discapacidad, la apertura de espacios para artistas emergentes y sus colaboraciones con diferentes instituciones hospitalarias.
​Tras más de tres horas de espectáculo, la noche concluyó con la interpretación de La cigarra, la mítica canción de María Elena Walsh, seguida por los bises finales como los Salieris de Charly. En la platea, parte del público desplegó una bandera con la inscripción "Las Malvinas son Argentinas", cerrando la jornada entre aplausos y una cálida ovación.