20/10/2026

Gustavo Gregorini: “A la pesca hay que llevarla adentro, es una pasión "

De las orillas de Sierra Chica a la televisión nacional: los códigos, la ética y la actualidad de la pesca deportiva contados por un referente. Entrá a la nota para conocer su historia en profundidad.

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Las plantas verdes, la arena y los diferentes espejos de agua dan el marco necesario para disfrutar de la pesca deportiva, una disciplina que para muchos cultiva la paciencia y la paz interior. Se puede disfrutar tanto en familia como con amigos, y si de pesca se trata, es inevitable hablar de Gustavo Gregorini, un vecino de Sierra Chica que lleva la pasión tan adentro que respira este deporte. 

Es una persona informada y con vasta experiencia en la materia, convirtiendo a la actividad en un auténtico "cable a tierra" frente al ritmo frenético de la sociedad actual.

Desde muy chico, Gregorini  comenzó con esta actividad muy relacionada con la pesca y el turismo. De chiquito que lo lleva muy inculcado en su ser interior. A lo largo de los años , y con mucho esfuerzo construyó su casa de Pesca que ya cumplió 44 años y ahora siguen sus hijos que  gracias a su papá le contagio esta pasión. Su labor periodística ligada a la actividad lo llevó a recorrer diferentes países.

En sus inicios: "A través del mundo de la pesca empezamos a hacer guiadas, teníamos una combi donde viajábamos con botes, y así entrábamos en distintas lagunas. De ahí empezamos a conocer la pesca en distintas partes de la provincia de Buenos Aires, lagunas, diques, y todo se fue relacionando", relató Gustavo durante su paso por el programa radial Sabadazo, emitido por FM Sapiens 102.7 bajo la conducción de Pablo Pacheco.

​Además, su entusiasmo lo impulsó a incursionar en el periodismo gráfico, primero en el diario El Día de La Plata y en un ciclo de aquella ciudad. El contenido gustó tanto que rápidamente lo convocaron distintos medios nacionales.

​Al respecto, recordó: "Difundíamos mucho la Laguna La Tigra, donde hay ejemplares de pejerrey muy grandes. Hicimos una nota donde logramos 30 pejerreyes arriba de 1 kilo 800 y 2 kilos 30 como mínimo, sacando más que la cuota permitida entre cuatro personas. Eso salió en la página central del diario El Día, y de ahí en más muchos medios empezaron a reflejar los trabajos que hacíamos, especialmente las guiadas, inculcando siempre medidas de seguridad en las embarcaciones como el uso del salvavidas".
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Con los años, el comunicador fue testigo de la transformación digital: "Hoy en las redes sociales y en YouTube vos podés armar tu propio programa y eso llega a mucha gente. La revista en papel, como Weekend, hace años traía unas 200 hojas y hoy se ve reflejada con 80 hojas porque lo digital le viene ganando al papel". En el plano televisivo, trabaja desde hace años en América Sports en ciclos como Luz del Alba, Tiempo de Pesca y Pasión por la Pesca: "Siento mucha alegría de poder colaborar con medios donde lo ve todo el país", expresó.

Para armar sus contenidos, a Gregorini le gusta ir al terreno y descubrir el lugar por sus propios medios: "No me gusta tocar de oído como hacen muchos. Estando en medios nacionales tenemos la responsabilidad de decir todo lo que vemos". Y agregó con firmeza: "No tenemos compromisos ni nos casamos con ninguna laguna por necesidad de publicidad. Si sacamos un pescadito de 25 cm ponemos lo que sale, y si sale uno grande también. Si una laguna quiere hacer una publicidad institucional o comercial a través de la producción del programa, se hace por esa vía, pero la información periodística es independiente y transparente".

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Consultado sobre la diferencia entre la práctica deportiva y la comercial, explicó: "En la deportiva se hace mucha conciencia. Por ejemplo, en Bahía San Blas fuimos de los últimos que estuvimos cuando se pedía no colgar más tiburones para las fotos porque se impulsó la protección de la especie. Hoy hacemos prácticas de pesca y devolución; lo hicimos con la revista Weekend en Reta, Orense y Marisol".

" El pescador deportivo es consciente y respeta las cuotas (como las 25 piezas en laguna o la devolución del cazón)".

​Sin embargo, advirtió que el verdadero problema radica en el sector industrial: "Uno ve en la costa —como entre Gesell y Mar de las Pampas o en el sur— a lanchas pesqueras arrasando muy cerca de la costa y a flotas extranjeras de barcos chinos, japoneses y taiwaneses instalando plataformas de noche con 80 o 90 barcos que se llevan todo el langostino y nuestros recursos. Si hubiera un control estricto del Estado, toda esa producción comercial podría venderse al exterior de manera regulada para aportar a la salud y la educación del país, en lugar de que se lo lleven de esa manera".

En el plano competitivo, detalló cómo se estructuran los torneos: "En las competencias hay distintas modalidades. Por ejemplo, en las 24 horas de la Corvina Negra —un clásico de más de 50 años— gana el que saca la corbina de mayor porte, lo que otorga premios importantes como autos o dinero. En otras competencias se premia al pejerrey de mayor longitud o peso, o en la costa atlántica se define por el pez de mayor peso (como chuchos o rayas)".

​Asimismo, recordó que las condiciones meteorológicas y el estado del mar condicionan la actividad: "Cuando el mar se rompe o se pica, las olas rompen muy adentro y es muy difícil que el pescado se acerque a la costa. Hay que esperar que se estabilicen las mareas para que el agua esté más calma y limpia. A veces el agua se ve hermosa pero el fondo arrastra pasto y algas que imposibilitan la pesca. Hoy la tecnología de los celulares nos ayuda mucho a anticipar el viento, el clima y las mareas, algo clave sobre todo cuando salimos millas mar adentro a pescar salmón, mero o chernia".

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Metáforaricamente, Gregorini se crió casi en las vertientes del arroyo. Solía frecuentar la zona del Molino Viejo —aquella histórica estructura de ladrillos y barro—, donde observaba pasar los peces: "Ahí hay una pesca muy linda de bagres, carpas y dientudos. Además, la carpa se ha convertido en una pesca deportiva muy atractiva por su potencia y tamaño; se han sacado ejemplares de hasta 15 kg cerca del puente de Avellaneda o en el Puente Azul, siempre bajo la modalidad de pesca y devolución".

​En cuanto a los espejos de agua de la región, destacó: "Blanca Grande está hermosa, con una infraestructura excelente y una comisión seria que ofrece servicios completos, luz, baños, restaurante y sombra. El gran problema histórico de la cuenca son las grandes lluvias (100 o 200 mm) que hacen desbordar la laguna: el agua rebalsa, se escapa el pejerrey que con tanto sacrificio se siembra, y la naturaleza actúa contra el trabajo de meses".

Ante la clásica duda sobre si conviene utilizar lombriz o masa, aclaró: "Mirá, como comerciante de una casa de pesca vendo ambas porque las dos se usan mucho. La masa y la lombriz son ideales para la carpa, que come de todo. De chicos nos criamos pescando con lombriz de baldío, esperando que llueva y rebalsen los canales para buscar bagres en las caídas de agua. Hoy, para buscar bagres de noche, se recomienda mucho la zona del arroyo Los Huesos —aunque con precaución por la peligrosidad de la costa— o en la Cuenca Abajo del Tapalqué hacia Crotto".

Para cerrar, Gregorini reflexionó sobre el futuro de la disciplina y el valor de la honestidad informativa: "Me pone muy contento ver a tantos chicos jóvenes y niños que van con su bicicleta, su cañita y su corchito a pescar al arroyo o al laguito del autódromo. A ellos siempre se les enseña el respeto por el medio ambiente y los cuidados necesarios. A lo largo de mi vida he recorrido desde Centroamérica y el Amazonas hasta el Pacífico y Puerto Magallanes, pero siempre tratamos de aconsejar con la verdad al pescador. Si la pesca está mala, se le dice al excursionista que se quede en casa para cuidar su bolsillo, porque con la verdad se va a todas partes".

A la pesca hay que llevarla adentro como un hobby, es una pasión. Es un deporte sano que no tiene discusiones ni agresiones, ideal para seguir en familia y con amigos, que incluye el asado y la convivencia. Y requiere paciencia, porque te relajás frente a la laguna, el mar o un espejo de agua disfrutando de la naturaleza pura", concluyó.