03/08/2026

La desinformación puede matar a las personas

*Por Mónica Beltrán /La comunicación hace click

Lo que ocurrió en el enclave español Ceuta, adonde llegaron la última semana de julio miles de marroquíes jóvenes en busca de trabajo y alimento, al riesgo de perder su vida, fue consecuencia de una maniobra cruel de desinformación ideada para mandar un mensaje político al gobierno español.

Las consecuencias (más de 70 muertos) demuestran que las campañas de desinformación, una de las estrategias más usadas en la actualidad por los movimientos de nuevas derechas en el mundo, puedan causar muertes.

Esto es conocido a nivel mundial desde 2020, cuando en plena epidemia del Covid 19, la Organización Mundial de la Salud habló de infodemia para definir a la desinformación.

La advertencia de que la desinformación tiene consecuencias imposibles de predecir y que puede llegar a provocar la muerte de muchas personas, es también destacar el valor del derecho a la información y de la comunicación, porque ese bien social resguarda la vida, prevenir la muerte, los accidentes, las enfermedades, la violencia física y otros tantos males que dañan la humanidad. Esto quedó demostrado una vea más con el episodio migratorio de Ceuta.

Tras conocerse las consecuencias de esa migración masiva, plataformas de verificación de datos como Newtral informaron sobreel registro de «bulos» informativos falsos, contenidos falsos, imágenes construídas con IA, fotos que habían sido tomadas en otros contextos y otros países y declaraciones de funcionarios que fueron inventadas.

Todo se inició con una mal interpretación de un fallo del Tribunal Supremo español sobre las llamadas «devoluciones en caliente». Se puede leer este fallo en el enlace del Poder Judicial de España.

Existen múltiples herramientas de verificación de información, pero sin duda, nadie se pone a verificar si es falso o no un contenido al que accede y le da ilusiones cuando está desesperado, tiene hambre o necesita trabajo para sobrevivir y la ilusión de encontrar una solución urgente.

¿ Y el periodismo?, bien gracias

¿Cuál es la responsabilidad del periodismo en todo esto? Más que informar sobre cómo las audiencias pueden verificar los contenidos a los que acceden, el periodismo debería ser quien chequee esa información antes de colaborar con las campañas de fake news, difundiéndolas como si no tuviera ninguna responsabilidad en sostener esa corrida informativa.

La urgencia de publicar información sin chequear, que circula en redes, como si se tratara de una primicia, no solamente en las pantallas de la televisión, sino también en las plataformas de los diarios tradicionales, colabora y es funcional a la desinformación y las olas de corridas en base a hechos falsos, que benefician a sectores que ganan dinero y construyen poder político como consecuencia de esas falacias.

De construir esas campañas de noticias falsas que se inician en redes sociales e inundan los medios de comunicación que colaboran con la reproducción de las mismas, se ocupan equipos de comunicación de la mayoría de los partidos que se enrolan en las nuevas derechas neofacistas de todo el mundo.

En Argentina esos equipos de consultores que construyen noticias falsas fueron uno de los sostenes de la campaña de Javier Milei que le permitió ganar adeptos y posteriormente las elecciones presidenciales.

¿Y la ética en la política?, bien gracias

También la política tiene su responsabilidad, porque muchos sectores aprovechan esa estampida de publicaciones sin chequear y se lanza a opinar contra los adversarios.

En el caso de Ceuta, la maniobra fue claramente aprovechada por los opositores al gobierno español y salió a acusar al Presidente del Gobierno, Pedro Sanchez, de ser responsable de lo ocurrido por sus políticas blandas sobre la migración.

También en el resto de la Unión Europea, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, o la líder de la ultraderecha francesa Marine Le Pen, intentaron convertir a Sánchez en un peligro para las fronteras de Europa. Oportunista también el gobierno italiano anunció rápidamente que realizará controles en los aeropuertos sobre los pasajeros no europeos que viajen desde España.

¿En qué momento retrocedió tanto en materia de valores la política como para que tan fácilmente se construyan hechos no reales y los dirigentes políticos tomen decisiones en base a mentiras que son funcionales a sus propios intereses?

Tal vez es hora de releer a algunos teóricos. El politólogo y sociólo Max Weber escribió en La política como vocación en 1919:

La política se hace con la cabeza, pero no solo con la cabeza. En este punto, la ética de la convicción y la ética de la responsabilidad no son opuestas, sino que se complementan mutuamente y constituyen juntas al hombre auténtico, al hombre que puede tener la vocación de la política».

Ahora sí: solitas las audiencias, ¡a chequear!

Dado que, con todo lo expuesto, pareciera que las audiencias quedan solitas y desprotegidas por parte del poder político y el mediático, ante la oleada de desinformación, dejamos acá algunas herramientas para chequear información, al menos para quienes tienen la posibilidad de hacerlo.

Una primera y única sugerencia que me permito dar es que siempre desconfiemos cuando una información tiende a instalarse con mucha rapidez y siendo reproducida por muchas redes y perfiles y, al menos, chequeemos antes de compartir.

Para verificar imágenes y saber si son actuales o antiguas, se puede utilizar on line:

  • Google Lens: Permite subir una foto o pegar su enlace para encontrar en qué páginas web se publicó antes y descubrir su origen real.
  • TinEye: Un buscador inverso especializado en encontrar modificaciones. Muestra la versión más antigua de una imagen y si fue editada.
  • Yandex Visual Search: Es el buscador más potente para identificar rostros, ropa u objetos dentro de una imagen, ideal para encontrar la fuente original de fotos.

Para verificar videos falsos:

  • Amnistía Internacional tiene YouTube DataViewer, que extrae los metadatos ocultos de los videos de YouTube y muestra la fecha y hora en que fue subido y eso permite diferenciar un video viejo resubido o reeditado.
  • Para detectar videos realizados con Inteligencia Artificial o manipulados: Hide Moderation, permite qué porcentaje de probabilidad un video tiene de haber sido modificado por herramientas de IA
  • Para comprobar si el lugar de un video o una foto es real, se puede utilizar Google Earth Pro y Street View, que permiten comparar los elementos que quedan fijos de una imagen como montañas, edificios con el terreno real en el mapa y así confirmar si un video fue grabado en Ceuta, por ejemplo, o en otro lugar del mundo