Los chicos de la Escuela 2 buscan darle vida a las canteras y potenciar el turismo
Entre el polvo de tiza y el murmullo del aula, un grupo de alumnos de Sierra Chica impulsa un ambicioso proyecto comunitario. Con el uso de un dron, más el respaldo de científicos del Bioparque La Máxima y el voto de los vecinos, sueñan con transformar los gigantes de granito rojo en una reserva ecológica para el pueblo.
*Por Maximiliano Cooper Pondarre/ Fotos: Mauricio Latorre
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​Los chicos de la Escuela Primaria N° 2 "Cayrú Maipú" de Sierra Chica tienen un hermoso proyecto para poner en valor algunas canteras de la localidad. Aunque socialmente el lugar es muy conocido por la cárcel, la zona cuenta con atractivos puntos turísticos que esta iniciativa de los alumnos potenciará muchísimo más.
Vale mencionar que las canteras de ahí se extrae entre otras piedras, el Granito Rojo.
Para realizar este proyecto, los chicos investigaron las piedras para entender que elementos pueden considerarlos como recursos renovables, no renovables o permanentes. También estudiaron las plantas y los seres vivos que se podrían introducir en las canteras para recuperarlas; además pensaron en árboles y en todo lo relacionado con la naturaleza y el entorno natural.
Uno de los alumnos que estaba en clase junto a sus compañeros y maestras, señaló a este diario que esto surgió en una Feria de Ciencias y en ese marco: "Empezamos a hablar de Amalita Fortabat, de su cantera en Loma Negra y de la fábrica que impulsó junto a su marido. A partir de ahí, la charla nos llevó a las canteras de acá, de Sierra Chica, a la riqueza del granito rojo y a la relación con las universidades de la zona".
En cuanto al proceso, los chicos hicieron trabajos teóricos y prácticos en lo que respecta a esta actividad.
Además fueron hasta una de las canteras, pero uno de los desafíos fue el acceso. "Como no pudimos hacer la visita presencial por el espacio, nos las ingeniamos de otra manera: usamos las herramientas tecnológicas. Investigamos la cantera a fondo utilizando Google Maps y también usamos un dron para registrar las imágenes desde el cielo", indicó la maestra.
Así mismo los chicos hicieron preguntas sobre las características del lugar y lanzaron una encuesta para darle un nombre a la cantera.
El gran objetivo de este trabajo es que la fauna que habitaba en esos espacios se recupere y, al mismo tiempo, transformar estos lugares en un punto turístico para el pueblo.
En esta línea la docente contó: "La comunidad nos está ayudando muchísimo. En esa primera encuesta le preguntamos a los vecinos qué les gustaría que se hiciera en el lugar. Surgieron un montón de ideas espectaculares: una reserva ecológica, un espacio para deportes náuticos, pesca o recreación general; la gente quiere que sea un lugar turístico".
"​También les pedimos propuestas de nombres y nos mandaron muchísimas opciones. Los chicos hicieron una selección de los tres nombres que les parecieron más representativos y los pusimos a votación final", explicó.
A esta encuesta la estan difundiendo a través de un formulario de Google cuyo link se comparte por el Instagram ( Escuela 2 Kayrú Maipú) y por WhatsApp. Hasta el momento, según la maestra, ya respondieron más de 180 personas. La gente tiene tiempo de votar dentro de esas tres opciones elegidas por los chicos hasta el próximo 3 de agosto.
​En este momento están armando este proyecto de cara a la instancia regional de la Feria de Ciencias "Buscamos que nos escuchen. La idea es sumarnos a la mesa de trabajo de la comunidad de Sierra Chica para difundir la iniciativa y trabajar en conjunto", destacó la maestra.
​Esto es completamente interdisciplinar. "Ya tenemos confirmada la participación en la mesa de la Primaria 13, la Secundaria 17 y seguramente se sumará el Jardín de Infantes", añadió.
En este aspecto dijo: "Queremos convocar formalmente al delegado municipal para que nos ayude a darle fuerza. Sabemos que las canteras son privadas y para recuperarlas vamos a necesitar la ayuda del municipio, ya que esto demandará un costo económico".
Otras dificultades que enfrentan para el avance de este trabajo , es que esto depende de los intereses privados. "Pero afortunadamente una de las canteras nos recibió muy bien y respondiendo a nuestros mensajes reprogramamos una visita técnica para el 16 de julio", mencionó la maestra.
"Ese día los chicos van a poder reconocer el terreno de primera mano, charlar con la gente de la firma y aprender sobre el aspecto productivo del lugar. Seguimos trabajando activamente", concluyó.
Luego entre medio del murmullo de los chicos , el polvo de tiza y el pizarrón, apareció Bruno Vitale quien es director del Bioparque "La Máxima". Llevó un gran tarro azul para mostrar animales y plantas. Minutos antes de brindar la charla a los chicos dialogó con este portal.
"Nosotros ,cuando visitamos la Feria de Ciencias, nos encontramos con la grata sorpresa de que habían hecho un trabajo muy interesante acá en la escuela primaria de Sierra Chica. A partir de ahí, quisimos participar y ponernos a disposición para ampliar los conocimientos de los chicos, particularmente sobre la fauna de las canteras", dijo el Director.
"Es una temática que gusta bastante y genera mucho interés; de hecho, el público suele asistir en gran número cuando se hacen charlas de reptiles o visitan el reptilario del Bioparque La Máxima. Sin embargo, no es necesario ir hasta allá para conocer la herpetofauna de la zona: explorando las canteras locales también se puede aprender sobre estos animales. Vinimos precisamente a hablar de ese patrimonio natural que tiene Sierra Chica", añadió.
Para esta charla, Vitale acercó al aula material didáctico, orientando a los estudiantes y haciendo un recorte sobre el tema para que puedan incorporar estos conocimientos en las futuras instancias de la Feria de Ciencias.
"Hoy vinimoos a desarrollar una actividad teórica y otra práctica. La parte teórica consiste en conocer los posibles ofidios (serpientes) que habitan acá en las sierras, mientras que la actividad práctica se enfoca en cómo resolver de manera segura un encuentro con un ofidio", contó Vitale.
Ante la pregunta de que le genera este tipo de proyectos a título personal, el respondió: "Creo que, primero y principal, las infancias son el legado que nos queda. Si no construimos este tipo de iniciativas con ellos desde ahora, va a ser muy difícil contar en el futuro con una generación que se ponga esto al hombro, algo que lamentablemente muchas generaciones anteriores no han sostenido".
"Nosotros siempre miramos hacia adelante y los chicos son el futuro, por lo que me parece ideal que valoren y cuiden su entorno. Pero tenemos una premisa clara: para cuidar, primero hay que conocer. Por eso nos acercamos nosotros, para ayudarlos a cuidar a través del conocimiento", añadió el director del Bioparque.
Para concluir dijo: "Las docentes de la escuela son unas genias, se han movilizado un montón. Quiero agradecer profundamente a la primaria de Sierra Chica por la iniciativa y desearles que ojalá nunca bajen los brazos a la hora de llevar adelante proyectos que tengan que ver con el cuidado del medio ambiente", finalizó.
​A Sierra Chica se la conoce siempre por la cárcel, pero el verdadero corazón del pueblo late en sus sierras y en sus pibes.
Lo que empezó en un banco de escuela con tiza y pizarrón, hoy une a vecinos, científicos y empresas en un mismo sueño: recuperar el orgullo de su paisaje de granito rojo. Como nos dejó grabado Bruno Vitale antes de abrir su tarro azul, "para cuidar, primero hay que conocer". Y estos chicos demostraron que conocen su casa mejor que nadie, diseñando desde el aula el futuro de toda su comunidad.