El comedor universitario grabó en sus paredes la memoria de Jorge Toledo
Con la imposición del nombre de Jorge "Negro" Toledo al comedor, la UNICEN transformó el punto de reunión de cientos de alumnos en un ejercicio permanente de memoria viva.
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Con un ambiente emocionante y también podría decirse fuerte por los relatos, se realizó el acto del descubrimiento de la placa de Jorge Miguel Toledo destacado graduado de la institución y referente de la militancia estudiantil de los años setenta.
El acto, se realizó en el marco de las actividades conmemorativas por el 50° aniversario del último golpe de Estado en Argentina .
En el comedor estuvieron el Rector Marcelo Aba , junto a estudiantes de la Escuela Nacional Adolfo Pérez Esquivel (ENAPE) y militantes de la Federación Universitaria del Centro (FUCPBA), junto a decanos y autoridades de las facultades de Ingeniería, Ciencias de la Salud, Ciencias Económicas y Ciencias Sociales.
También acompañaron la jornada el personal docente, nodocente, vecinos de la ciudad y miembros de la Comisión por la Memoria de Olavarría, configurando un marco institucional y comunitario de gran relevancia.
Durante el acto, los diferentes oradores coincidieron el origen de la universidad en los años setenta, cuando el viejo instituto universitario funcionaba compartiendo las aulas de la Escuela Técnica.
En aquel contexto hubo grandes discusiones y movilizaciones para consolidar las carreras locales, en ese marco, Toledo emergió como un luchador de esos derechos y además destacaron a este estudiante como brillante y un compañero con un profundo sentido de la solidaridad.
De acuerdo con los relatos compartidos, el "Negro" Toledo nacido en Alvear ,pero radicado desde su adolescencia en Olavarría, demostró desde muy joven una notable lucidez para las ciencias económicas, al punto de recibirse de Contador Público Nacional.
Quienes lo conocieron desde la infancia recordaron anécdotas de su etapa escolar como por ejemplo cuando ayudaba a sus compañeros de forma desinteresada a los compañeros que tenían dificultades con las matemáticas.
En ese marco, Agustín Dal Poggeto tomó la palabra en representación de la FUCPBA para reflexionar sobre el significado de este homenaje para quienes habitan las aulas hoy.
En su discurso, remarcó que la memoria colectiva no debe ser entendida como un elemento estático para quedarse en el pasado, sino como una herramienta activa para iluminar el presente, transformar la realidad y combatir el individualismo. Para los jóvenes estudiantes, el legado de Toledo sintetiza los valores fundamentales de la educación pública, la solidaridad entre pares y la defensa del Estado de Derecho.
Uno de los momentos de mayor densidad y conmoción de la mañana se vivió con las palabras de Angelita quien fuera la compañera de Toledo . Con un relato íntimo, pausado y detallado, Angelita transportó a los presentes a los días del operativo en pleno centro de la ciudad, desarmando la inocencia de aquella época ante la irrupción de la violencia dictatorial, y repasó el posterior e incansable peregrinaje que realizó junto a los padres de Jorge por diversos penales del país, incluyendo Sierra Chica, Azul, La Plata y finalmente Caseros, donde Toledo falleció en 1982.
Asumiendo con entereza su rol como custodia de esta historia frente a los cientos de jóvenes que la escuchaban en absoluto silencio, Angelita reflexionó sobre el valor de su propio testimonio y la decisión de romper el silencio tras décadas de los hechos:
​"Yo hace unos 15 años, cuando vi la primera nota de Jorge en el diario, me llamó la atención y me dije: 'Yo tengo que estar, yo estoy viva, soy un testigo viviente'. Todo esto tan importante que pasó en nuestra ciudad con nuestra gente, estos detalles de lo que vivimos, no se podría saber hoy si no nos hubiésemos acercado a contarlo".
En representación del Municipio de Olavarría, el antropólogo Leandro Lora destacó la importancia de recibir estas crónicas en primera persona.
"Todas las personas que hoy escucharon lo que pasó en nuestro territorio, en nuestra localidad y con miembros de nuestra propia comunidad universitaria, no lo podrían saber hoy si Angelita y Carmelo no se hubiesen acercado y si no nos lo hubiesen contado con esos detalles. Les agradecemos profundamente que nos cuenten esta historia constantemente; porque, aunque es un proceso doloroso, es sumamente necesario que lo conozcamos". Asimismo, Lora transmitió el acompañamiento del Intendente Municipal, Maximiliano Wessner, y de la Subsecretaría de Derechos Humanos.
Por su parte, el rector de la UNICEN, el doctor Marcelo Aba, brindó un discurso de cierre de carácter marcadamente institucional y constructivo. La máxima autoridad universitaria señaló que existen gestos que no se agotan en el momento en que se realizan, sino que funcionan como puentes duraderos hacia el futuro, inscribiéndose en las políticas de reparación que la universidad pública sostiene desde el retorno de la democracia. Al referirse al sentido de imponer el nombre de Jorge Miguel Toledo al comedor, expresó:
​"Al hacerlo, le devolvemos a este lugar una dimensión que siempre tuvo, aunque no siempre hayamos sabido verla: la de ser un territorio de humanity compartida. Un espacio cotidiano donde conviven todos los claustros y donde se construye no solamente conocimiento, sino también pertenencia, compromiso y destino colectivo. Recordamos a un joven que eligió comprometerse con su tiempo y con las causas que consideró justas; una generación que no esperó para actuar ni postergó su responsabilidad cívica para cuando las condiciones fueran más cómodas o convenientes".
​Luego el rector junto a otras autoridades le hicieron entrega formal a Angelita del expediente de tramitación del título de Jorge. El documento, que contiene el registro analítico completo de su destacado desempeño académico en las aulas de la UNICEN, fue recibido como una pieza fundamental para continuar reconstruyendo la memoria familiar e institucional.
Hacia el final del encuentro, la totalidad de los asistentes se trasladó hacia el sector de acceso del edificio para participar del descubrimiento de la placa conmemorativa dónde quedará por siempre el espíritu de Jorge el "Negro" Toledo en el campus de la Facultad.