Cómo es el proyecto que lleva la ecología y el compostaje a los internos de las cárceles locales
A través de talleres de compostaje y reciclaje, la iniciativa busca transformar la rutina en los pabellones de la Unidad N° 27, promoviendo el cuidado de la tierra y brindando conocimientos prácticos que sirvan como herramientas de inclusión para el mañana.
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La Coordinación de Ambiente sumó a la Unidad N° 27 a los talleres de compostaje y tratamiento de residuos que ya se realizan en la Unidad N° 2. Una apuesta que busca transformar los hábitos intramuros, reducir el impacto ambiental y brindar herramientas de oficio para el futuro de los internos.
La gestión de los residuos y el cuidado del entorno no se detienen ante los muros de los penales. Con una mirada que combina la conciencia ecológica y la inclusión social, la Municipalidad de Olavarría —a través de la Coordinación de Ambiente— dio un nuevo paso en su estrategia de abordaje territorial al extender sus programas de reciclaje a la Unidad Penitenciaria N° 27 de Sierra Chica, articulando estas acciones con el trabajo que ya se venía sosteniendo en la histórica Unidad N° 2.
La iniciativa no se limita a un esquema técnico de recolección de basura, sino que se plantea como un espacio de construcción colectiva. El objetivo de fondo es sembrar prácticas sostenibles en espacios de alta complejidad, promoviendo la reducción de desechos y el aprovechamiento de materiales reciclables mediante la capacitación activa y el acompañamiento humano de quienes habitan e interactúan en las instituciones.
El desembarco en la Unidad N° 27 comenzó con una etapa clave de cercanía. El personal del área de Ambiente municipal realizó visitas al establecimiento para confeccionar un diagnóstico de situación. Lejos de los escritorios, las recorridas por los pabellones e instalaciones y las mesas de diálogo con los internos y los trabajadores penitenciarios permitieron conocer de cerca la realidad de la unidad, detectar las necesidades urgentes y proyectar líneas de acción que realmente resulten viables en ese contexto.
En los próximos días se pondrán en marcha los talleres de formación destinados a brindar conocimientos prácticos sobre el compostaje de residuos orgánicos y la separación en origen de los materiales reutilizables. De esta manera, los internos aprenden a transformar lo que antes se descartaba en recursos útiles, adquiriendo hábitos de cuidado mutuo y herramientas que dignifican el día a día.
Desde la Coordinación de Ambiente local pusieron el foco en el valor que tiene consolidar estos lazos asociativos en sectores comunitarios que muchas veces quedan invisibilizados. Aprender a tratar los residuos es también una forma de conectarse con la responsabilidad ciudadana y el bienestar colectivo.
Para garantizar que el esfuerzo no quede en una acción aislada, el Municipio programó un calendario de visitas periódicas, tutorías técnicas y talleres continuos. Se busca consolidar un proceso de transformación cultural que demuestre que el cuidado de nuestra tierra olavarriense es una tarea común que nos involucra a todos, sin distinción de realidades, apostando siempre a que el conocimiento sea el mejor puente hacia una reinserción real y sustentable.