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title: "La democracia como espacio de construcción colectiva"
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description: "Los conflictos en torno al derecho a la protesta, las denuncias de represión y las discusiones sobre el accionar del Estado invitan a reflexionar sobre la calidad democrática del presente. ¿Se está debilitando aquello que la sociedad argentina conquistó hace poco más de cuatro décadas? ¿Cómo podemos fortalecerla?"
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date_published: "2026-11-02T03:55:00-03:00"
date_modified: "2026-11-02T04:19:11-03:00"
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# La democracia como espacio de construcción colectiva

![Leo Lora](/download/multimedia.normal.a3a67b09506de80c.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

*El antropólogo Leo Lora*

***Por Lucas Oliván/ Agencia Comunica**

“Creer que la democracia es votar cada dos años la debilita como herramienta de expresión y de participación popular”, advirtió el antropólogo social Leandro Lora al hacer un análisis sobre la actualidad del sistema en nuestro país.

En 1983, la Argentina asomaba al sistema de gobierno que llegó con muchas promesas, después de años de oscuridad y terror. Cuarenta y tres años después, ¿cuáles son los logros y las deudas?

El antropólogo social Leandro Lora analizó los desafíos de la democracia actual, las tensiones entre el Estado y la ciudadanía y la importancia de la memoria histórica para comprender el presente, ¿alcanza con votar cada dos años para garantizar una democracia plena?

Lora reflexionó sobre el pasaje actual de la democracia en Argentina y lo define como de “baja intensidad”. Su planteo no apunta necesariamente al cuestionamiento de las elecciones como mecanismo de representación, sino a una pérdida de participación y compromiso en la vida política. “Creer que la democracia es votar cada dos años, debilita la democracia como herramienta de expresión y de participación popular”, advirtió.

Las transformaciones sociales y las nuevas lógicas de organización del poder exigen revisar los mecanismos institucionales para que las necesidades de la ciudadanía sigan representadas: “debería ser una democracia mucho más participativa, comprometida, más atenta a las demandas, que sea más popular”, analizó Lora.

En relación a estos cambios donde la sociedad y las estructuras de poder no son estáticas, la democracia empieza a ser permeable a manipulaciones. “La democracia requiere un ejercicio de compromiso constante”, manifestó. De esta manera, repensar las prácticas democráticas, la fortalecería.

De igual manera, existen otros agentes que aparecen en los momentos donde la democracia pende de un hilo. La represión es un ejemplo. Lora en este punto es claro: “Si vos te vas a manifestar, te reprimen. Entonces te limitan tu forma de expresión”, con lo cual la libertad y la posibilidad de expresarse que estuvo reprimida en la dictadura vuelve a hacerse presente.

La sociedad deja entrever que a pesar de votar a sus representantes la lucha se sigue dando, “si la gente protesta, es porque algo está pasando con la lógica de funcionamiento”, aclaró Lora. La reflexión deriva en una síntesis: facilitar los canales de expresión ayudaría a que la institucionalidad democrática no entre en crisis.

**Política en tiempos de algoritmos**

En tiempos de inteligencia artificial, “marchar” representa y significa más que cualquier posteo en redes sociales. Lora lo define y lo defiende con mucha convicción: “es un espacio de encuentro, de protesta colectiva, para mí expresa un montón de situaciones que tienen que ver con la defensa democrática”.

El antropólogo pone en tensión una paradoja muy grande, ¿los cambios políticos se dan en términos de movilización de masas o en términos de mejoras en la comunicación digital? La respuesta es una relación de ambas. Lora reconoce el poder social, político y cultural de la calle pero también observa las plataformas digitales donde aparecen los líderes políticos.

En cierto punto, las redes sociales acercan y pluralizan la información pero a su vez empiezan a segmentar los consumos. En relación a esto, los discursos oficiales que hoy priman desde el gobierno nacional y que son reproducidos en las plataformas digitales tienden a ser extremistas. Alimentan un núcleo muy duro de pensamiento donde no se tiene un panorama comprensivo en cuanto a las distintas opiniones.

“Estos discursos son funcionales a un sector, son discursos agresivos sin ningún tipo de sanción. Se ha perdido un poco la vergüenza”, manifestó con crudeza el antropólogo.

Estas nuevas corrientes tecnológicas evidencian algo más profundo, uno no va a la plaza a escuchar a algún líder político durante horas, sino que se lee algún posteo en una red social, o algún video realizado con IA para mostrar ideas políticas.

Este avance impacta en las formas de hacer política y de ejercerla. “Tenés que adaptar el discurso de la política, que es complejo, en 1 minuto”, reflexionó Lora.

**Memoria e identidad colectiva**

“Es una oportunidad para revisar de qué manera podemos construir más democracia”, manifestó el antropólogo. La comparación se hace presente, las luchas en las calles por leyes como la ley del matrimonio igualitario, la ley del voto joven o la ley de interrupción del embarazo se dieron por la participación social en la democracia.

Aunque en la actualidad esa participación se ve alejada incluso de una conquista primordial en nuestro país como lo es el voto: “votar con la boleta única es una expresión de la baja intensidad democrática” enfatizó Lora. En la inmediatez del voto se pierde el debate político, el pensar qué modelo de país se necesita y se enfatiza la búsqueda de menor participación política de la sociedad.

Leandro Lora estuvo presente en los juicios de Monte Pelloni en el año 2014. La condena cayó sobre varios involucrados acusados de tortura, secuestro y asesinatos. Es por eso que una sociedad que no tiene memoria de su historia corre el riesgo de volver a repetirla.

"Una de las cosas interesantes del ejercicio de la memoria es que es un ejercicio de identidad. Nosotros somos eso”, dijo con firmeza. Ahí encontró la clave Leandro Lora para construir más democracia: “Creo que la fortaleza más grande que tiene la memoria como identidad colectiva y nacional es la fortaleza que nos da para seguir constituyendo una comunidad”.

Entender nuestra historia sirve para entender cómo se ha transformado la democracia a través de los años. “Defender la democracia es defender la comunidad”, concluye Lora. Esta conclusión invita a pensar la democracia como un espacio de construcción colectiva. El debate sigue abierto: ¿el individualismo puede transformar la democracia en una construcción sin identidad?

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